A 20 años de la gran semana de Paola Suárez en Amelia Island

17.04.2020

La tenista pergaminense alcanzaba hace dos décadas las semifinales de ese prestigioso torneo tras derrotar a la estadounidense Serena Williams y la rusa Anna Kournikova. Esta actuación le permitió meterse por primera vez en el top 50 del ránking mundial.

Hace dos décadas la tenista pergaminense Paola Suárez lograba avanzar hasta las semifinales del torneo de Amelia Island, Estados Unidos. En ese certamen que se disputaba sobre canchas de polvo de ladrillo ("green clay") daba un importante golpe para su carrera al vencer a la estadounidense Serena Williams, en este momento sexta del ránking mundial, y a la rusa Anna Kournikova (14ª del mismo escalafón).

El primer gran triunfo en esa recordada semana para Paola, 62ª del ranking WTA en ese entonces, lo lograba en la segunda ronda ante la menor de las hermanas Williams (segunda preclasificada) a la que superó por 6-3, 4-6, 5-2 y abandono. La crónica publicada por LA OPINION el jueves 13 de abril de 2000 detallaba que Serena abandonó "debido a una tendinitis en la rodilla izquierda recrudecida dos games antes de finalizar el partido, cuando la local solicitó trainer, se fue al vestuario y se aplicó un vendaje en la zona lastimada".

Luego de esa victoria Paola declaró: "Ella es mejor jugadora, pero yo gané. Espero seguir en esta línea y para eso tengo que jugar como hoy todos los días". Y definitivamente siguió jugando como ante Serena, porque en los octavos de final superó 6-2 y 6-3 a la canadiense Sonya Jeyaseelan (96ª) y en los cuartos volvió a dar otro batacazo al derrotar a Kournikova por 2-6, 6-2 y 6-4 para meterse en la semifinales.

En esa instancia la esperaba la serbia nacionalizada norteamericana Mónica Seles, quien el domingo 16 de abril le puso fin a la gran semana de la pergaminense al vencerla por 6-3 y 6-2. El mismo día, un par de horas después, Seles disputó la final ante la española Conchita Martínez y ganó 6-3 y 6-2 para quedarse con el título (46º de su carrera).

Su actuación en Amelia Island la llevó al puesto 44 del ranking WTA. (ORTHETWO PRODUCTIONS)

Un salto de calidad en su carrera

La actuación de Suárez en esa edición de Amelia Island fue un punto de inflexión en su carrera profesional. Si bien ya había logrado un título (Bogotá 1998) y había llegado a la final en Madrid 1999 y en San Pablo 2000, en esa semana se demostró a sí misma que podía jugarle de igual a igual a las mejores y ganarles.

Con sólo 23 años, pero con más de seis temporadas recorriendo el circuito profesional, Paola llegó al torneo de Amelia Island del 2000 ubicada 62ª en el ránking WTA. El prestigioso certamen estadounidense marcó un salto de calidad en su trayectoria. Allí hilvanó una seguidilla de grandes triunfos que comenzó ante la estrella local de 18 años Serena Williams, campeona del Abierto de Estados Unidos 1999 meses antes.

"Fueron sensaciones raras porque me hubiese gustado que ella terminara el partido y, si bien disfruté la victoria, quedaban muchas dudas sobre su retiro cuando sólo faltaba un game", le contó la nacida en nuestra ciudad al blog tenistasargentinas hace unos años.

El triunfo ante Serena fue el primero de la pergaminense ante una jugadora "top ten". Paola es la única tenista nacional que logró superar en singles a la menor de las Williams, a quien también derrotó en dobles en las semifinales de Roma 1998 en dupla con la española Virginia Ruano-Pascual, enfrentándola junto a su hermana Venus.

"Fue un partido parejísimo, con games muy largos. Le cambié los ritmos y le levanté la pelota, que a ella le molesta bastante. Lo que quiero lograr es no sólo jugar un encuentro muy bien sino una continuidad. Mi meta es mantener un equilibrio entre un 70 y un 100 por ciento de mis posibilidades todos los partidos", declaraba "La Negra" tras su notable actuación ante Serena, quien acumula 23 títulos individuales en torneos Grand Slam y ocupó la primera posición en el ranking WTA durante 319 semanas.

Tras esa excelente performance Suarez, entrenada entonces por Daniel Pereyra, logró por primera vez en su carrera ingresar el top 50 WTA, ascendiendo 18 lugares hasta la 44ª posición. De allí en adelante, tendrían lugar sus primeras finales y títulos de Grand Slam en dobles, el número uno en la especialidad, y también sus grandes presentaciones en singles que la llevarían al noveno puesto del mundo en 2004 luego de su inolvidable semifinal en Roland Garros. FUENTE: LA OPINION