CARTA DE LECTORES - (Hospital)

02.05.2020

Por ser bueno me pusiste a la miseria me dejaste en la palmera me afanaste hasta el color Enrique Santos Discépolo, Chorra."

Así es como me siento, estafada en mi buena fe, decepcionada de los malos tratos a los que fui sometida por la Sección Hemoterapia del Hospital San José de Pergamino. La situación es la siguiente, nací con una sangre bastante complicada, soy B Negativo, grupo y factor que posee el 1.5 % de la población mundial, o sea 1 cada 67 personas. Por eso siempre se nos sugiere ser donantes de sangre, plasma y plaquetas. Obviamente lo soy y cada vez que me convocan dono sangre. Hasta aquí todo bien. El 20 de enero me citaron en el Hospital, me presenté y justo ese día la técnica especializada en plaquetas había estado cubriendo guardias, obviamente nunca me avisaron y me mandaron de vuelta en ayunas a mi casa, recién doné el 3 de febrero. El lunes 27 de abril, me llegó una carta certificada, sinceramente creí que era la tarjeta de débito que pronto vence. Error. El cartero me dejó un aviso de visita. Me presenté el miércoles en el Correo ya que el martes llovía y como creía que era la tarjeta y todo mayo esta en vigencia, esperé un día más. Allí empezó un calvario, parada en la calle, con mi carta en la mano, sin poder articular un pensamiento coherente leía que el Hospital me citaba, por carta certificada a presentarme para repetir los análisis que me habían efectuado oportunamente para el próximo jueves a las 10.00 horas en ayunas y con DNI. Volví a casa en un estado cataléptico, me caían las lágrimas empañando los lentes y mojando el tapabocas. Aguante 24 horas pasando del llanto a la angustia, del temor a la indiferencia, del todo ahora se cura al y bueno de algo hay que morirse. Hable con uno de mis hijos, que trató de calmarme, con mis compañeros de trabajo que hicieron lo propio. Trabajé, cociné, paseé a la perra, vi series, todo para entretenerme y no pensar hasta que el sueño me venció. Se ve que la batalla era pareja porque a las 2.30 horas del jueves ya estaba despierta mirando la tele. A las 9.15 horas, no aguanté más y salí rumbo al San José. 9.45 ya estaba en la ventanilla de Hemoterapia, siempre tan gentiles me solicitaron con suma deferencia "Espere ahí" A los 5 minutos con la misma amabilidad me dijo "DNI" y "Ya te van a llamar" Me senté en un banco y espere, noté que llegaba más gente hasta que la chica que estaba sentada a mi lado, notó que una señorita estaba con la misma carta en la mano y allí arrancó un dialogo tragicómico. La cuestión es que iba cayendo gente al baile, munidos de la papeleta citatoria y nadie del hospital explicaba nada. 10.20 horas seguía en ayunas y con mas miedos que certezas cuando llamaron a la chica sentada y a mí. Las dos desesperadas que llegamos mucho antes de la hora señalada. Nos acostaron en esas camillas de donación, nos extrajeron sangre para repetir los estudios y cuando finalizara la extracción la doctora a cargo nos informaría de a uno y en persona el motivo del llamado. Párrafo aparte, señor, señora ¿Ud qué cree que le pueden decir? Obviamente el imaginario popular supone que uno tiene HIV/Sida, nadie piensa que lo van a citar porque le subió el colesterol o tiene alta la glucosa. Pasa la primera señorita habla con la doctora y sale con los ojos vidriosos y lágrimas, pasé a sentarme y me preparé a escuchar lo peor. La doctora me explicó que salí/ salimos/ yo/ todos /25 personas agraciados con la bolilla más leve. A la sangre para transfundir se le realizan en el laboratorio las pruebas para la detección de ITT (Infecciones Transmisibles por Transfusión). Son obligatorias para nuestro país: Hepatitis B, Hepatitis C, VIH/Sida, Chagas, Sífilis, HTLV y Brucelosis. Salimos positivos o falsos positivos o dudosos a Huddleson, nombre elegante, pero pa'l barrio es Brucelosis, enfermedad que transmiten en general vacas, cabras y ovejas y suele darse por contacto con fluidos provenientes de algún animal infectado (sangre, orina, heces, fluidos vaginales, fetos abortados, placenta) y debido al consumo de productos de origen animal infectados, principalmente leche cruda o productos lácteos elaborados con leche cruda. En realidad me explicó que es prácticamente imposible que 25 personas que donamos en distintos momentos y en distintos lugares tengamos Huddleson, ellos suponen que: a) el reactivo podría estar defectuoso o contaminado, b) la muestra es sensible a la luz y eso podría explicar el resultado c) tenemos Huddleton (si este fuera mi caso digámosle el nombre top) Si así fuera, dentro de una semana sabremos el veredicto, si vuelve a llegar la carta certificada es un SI y tenemos que volver pero a ver a una infectóloga para saber los pasos a seguir, si no llega la carta es NO. Si el correo la pierde, el perro se la come o llega a otra dirección, también es NO? Ahora la reflexión final: Cuando me citaron a donar me pidieron la dirección, el teléfono y el e-mail, era necesario citarme por carta certificada, costosa, impersonal, escueta, dolorosa e incisiva. Vivo en un edificio, nunca pusieron piso y departamento, así volvería a venir el resultado si fuera positivo???. De todo corazón deseo que nunca, never, jamás de los jamases, ni el mi puta vida, vuelva a recibir una carta del Hospital, no se lo deseo a nadie. Somos tan poca cosa, para recibir ese papelito, no era más fácil que nos llamen por teléfono diciéndonos algo como, mira cuando donaste sangre el estudio de Huddleton o brucelosis salió dudoso, te venís al hospital y lo repetimos? Se habla de humanizar la medicina, ahora lo entiendo. Nos trataron como objetos, un coso que dona sangre, un nada con venas, eso es lo que cuestiono. La angustia que pasamos, el mal momento, las lagrimas me hacen dudar, ya no sé si quiero seguir siendo donante, Sé que si alguna vez lo hago no va a ser el Hospital San José de Pergamino. Allí no valoran el gesto desinteresado y altruista que implica la donación de sangre en Argentina. Recuerden que la donación es nuestro país es Gratuita, y Voluntaria. Donar Sangre Salva Vidas, o las arruina.

 Margarita Adriana Manfredi DNI 17.142.323