Continúa en estado crítico el hombre que, en moto, chocó contra un caballo

04.01.2020

El reconocido y a la vez querido chef Fernando Adrián Arechaga, de 42 años, lucha por su vida en el Hospital San José luego del accidente que sufrió en avenida Rodríguez Jáuregui y Santa Inés cuando regresaba a su casa, en los primeros minutos del pasado viernes.

Un evitable accidente compromete desde los primeros minutos del pasado viernes la vida del actual secretario adjunto del Centro de Empleados de Comercio de Rojas, Fernando Adrián Arechaga de 42 años. El joven, muy querido en nuestra ciudad donde vive desde hace algunos años, es también conocido por sus trabajos como chef, labor que lo llevó a la televisión. Trabajó en el programa Sábado Bus de Nicolás Repetto, donde estaba en la cocina que era visitada por el conductor y alguno de los invitados para que "Fernandito, el cocinero del amor", como lo llamaba Repetto, explicara los platos que estaba preparando.
El rojense volvía a su casa en el barrio Chacras de Pergamino, a bordo de su moto, una Honda Tornado, cuando chocó contra uno de los dos caballos que estaban sueltos en avenida Rodríguez Jáuregui y Santa Inés.
Según fuentes cercanas al Arechaga y a la investigación que lleva adelante la Unidad Funcional de Instrucción y Juicio Nº 8, su estado general es crítico y las próximas 24 horas serán claves para determinar la evolución de las heridas sufridas en el tórax, pulmones y en la cabeza. Al cierre de esta edición se esperaba un nuevo parte médico, aunque se supo que estaba con asistencia respiratoria mecánica y trauma de cráneo grave más trauma de tórax bilateral muy grave, por lo que se le administraban antibióticos.
Si bien el estado es grave, se mantiene estable, lo cual es bueno según los profesionales que lo atienden. El chef se encuentra internado en la sala de cuidados intensivos del Hospital San José de nuestra ciudad.
Los amigos de Fernando invadieron las redes sociales con sus mensajes de apoyo y fuerza para con la familia del rojense y también demostraron su bronca por un tema recurrente desde hace décadas en tierras pergaminenses: los caballos sueltos en el casco urbano.