CUANDO LA SOLIDARIDAD ESTÁ POR ENCIMA DE LA LEY

22.04.2020

Una situación realmente pasmosa enfrentó en la mañana de hoy una vecina de nuestra ciudad quien, en un control de tránsito, debió dejar su única herramienta con la que afronta el hambre de sus hijos.

Carla Dueñas, es una mujer sola que tiene a su cargo 5 hijos, siendo ella la única que debe afrontar los gastos de la casa y el alimento de su familia. Para ello, Carla produce pan casero y vende a sus clientes a quienes se los lleva a su domicilio y con ese ingreso subsiste en estos momentos de crisis por el aislamiento.

Hoy cuando Carla salió a realizar su reparto se encontró con un reten de tránsito en la intersección de Alsina y Pico, donde los inspectores le solicitaron la documentación del rodado y licencia de conducir, Carla con total honestidad reveló no contar con el registro, pero que a la moto la tenía solo hace unos días y que contaba con toda documentación, que por favor la infraccionaran pero que no la dejen sin su herramienta de trabajo porque es con lo único que puede llevar a cabo tal tarea.

Los agentes obedeciendo estrictas órdenes impartidas por sus superiores, haciendo caso omiso a la solicitud de la mujer, no solo infraccionaron sino que además le retuvieron el rodado.

Desesperada Carla rompió en llanto rogando por favor no la dejaran sin su vehículo porque no podría alimentar a sus hijos si no contaba con ese recurso. Nada alcanzó, ella junto al canasto repleto de panes, se sentó en el cordón de la vereda totalmente abatida y así quedo mirando cómo se llevaban su fuente de ingresos.

Si bien la función de los agentes de tránsito es corregir las irregularidades que presentan algunos conductores imponiendo las directivas emanadas por la superioridad, entendemos que en algunas ocasiones, debería primar el sentido común, el acto de corzonada y la solidaridad, puesto a que hablamos de seres humanos en un contexto social único, que nos obliga a inventar maneras de ganarnos el mango para enfrentar una situación a la que nadie esta acostumbrados

El episodio se virilizo rápidamente en las redes sociales y ahí emergió el Pergamino solidario. Gente que se ofreció a pagar la multa, a comprarle panes, gestores que desinteresadamente pusieron sus conocimientos para realizar la transferencia, entre otros.

Carla seguramente como a tantos de nosotros las oportunidades le llegan a destiempo y probablemente ahorró pesito sobre pesito para poder comprar su moto, que esta noche va a dormir en el depósito municipal.

Si no hubiese aislamiento el departamento que otorga las licencias de conducir estaría abierto y sacaría su registro sin ningún inconveniente. Pero por obra del destino la oficina municipal está cerrada mientras dure la cuarentena, por ende dónde va a ir a sacar el registro esta mujer. Esto se le ocurrió a los directivos responsables.

Si un registro se vence y automáticamente se prorroga la fecha de caducidad y no es delito circular con el carnet vencido, por qué se castiga el no poder ir a sacarlo en este momento.

Carla hoy esta con sus niños y el cajón repleto de panes, Sabrá Dios si eso será hoy el único alimento que estará en la boca de sus hijos.