Joaquín Debeljuh y Jerónimo Maté, a mitad de camino en la durísima y apasionante South American Rally Race

14.02.2020

Los pilotos de Pergamino inician hoy la segunda parte de la carrera más difícil del continente. Un vuelco, por un lado y dificultades eléctricas al cruzar un río, por el otro, fueron los principales inconvenientes

El South American Rally Race es sin dudas la prueba motor más difícil de América. La competencia de más de 10 días recorre ni más ni menos que 7 etapas, 6 ciudades, más de 2500 kilómetros entre las provincias de San Juan, La Rioja y Catamarca. Esos pasos que fueron del Dakar ahora permitieron la generación de una carrera igual de atrapante e igual de difícil que aquella histórica que ahora emigró hacia Arabia Saudita.

Para esta primera edición puede decirse que condimentos no le faltaron y que el clima fue un factor central en el desarrollo de la prueba. Ahora bien, vale destacar que la organización comandada por Juan Pablo Sisterna supo dar respuestas lógicas y correctas ante una situación que en la previa se veía como muy poco probable, ya que en San Juan y la zona las lluvias no suelen ser tan impresionantes ni extenderse en tiempo como ha sucedido en esta temporada.

La carrera, más allá de ese párrafo aparte, no carece de espectacularidad; por el contrario, podría decirse que para ser la primera experiencia de semejante desafío dejará la vara muy alta. Allí los dos pergaminenses que participan de la justa supieron ser protagonistas y con ambos dialogó PRIMERA PLANA, aprovechando el día de descanso de ayer, minutos antes que retomen las acciones en la jornada de hoy.

Quien la tuvo más complicada fue sin dudas Jerónimo Maté, el navegante del lobense Hugo Goya, quien pilotea el prototipo Pampa. El mismo viernes del inicio mientras recorrían la etapa San Juan-San Juan sufrieron un golpe que no les permito volver a Albardón por sus propios medios. "No tuvimos un buen arranque con una rotura de un tensor de la suspensión trasera y perdimos mucho tiempo, tuvimos que abandonar y reengancharnos", explicó.

Por su parte, el flamante campeón del CANAV, Joaquín Debeljuh, a bordo de su Beta 450, también padeció en los duros 300 kilómetros de carrera cronometrada: "El primer día me tocó abrir pista y venía muy conforme con lo que venía haciendo, los primeros 90 kilómetros había sacado una gran diferencia, la mayoría se había perdido. Pero en un momento me equivoqué, alguna desconcentración mínima y en lugar de tomar por una bajada de un río, tomé por un camino que era muy parecido al río, así que hice como 30 kilómetros de más y desapareció la diferencia de tiempo. Igualmente no quedé tan mal", sostuvo.

Durante la Etapa 2, disputada el sábado, entre San Juan y Valle Fértil, comenzaron los graves problemas climáticos descriptos por Debelujh de la siguiente forma: "A partir del segundo y tercer día, la complicación fue climática, mucha lluvia, muchísimo barro, todo el tiempo en especiales y en enlace, cruzamos ríos muy crecidos, con mucha correntada, incluso crucé lugares en los que el agua me daba por encima del asiento de la moto".

La etapa programada en 247 kilómetros cronometrados debió cortarse casi al 50 por ciento debido justamente a la crecida imprevista de los ríos. No obstante, para Maté las cosas salieron bien en esa jornada y lograron el primer gran objetivo llegar a la meta en tiempo y forma con el auto en buenas condiciones.

Ya el domingo, la Etapa 3, desde Valle Fértil hasta Chilecito, con 350 kilómetros de carrera fue una verdadera odisea y la dupla Goya-Maté sufrió un importante vuelco: "Veníamos perfecto y disfrutando cuando sobrevino el vuelco. Ahí perdimos mucho tiempo para poder dejarlo nuevamente sobre las 4 ruedas, perdimos parabrisas y demás, con lo cual entrar en el resto de las especiales con la lluvia y el barro nos iba a hacer mucho daño en el vehículo así que decidimos abandonar esa etapa, estar tranquilos sabiendo que venía el día de descanso. Ahí armamos todo bien y pusimos todos los cañones para la segunda parte de la carrera, haciendo borrón y cuenta nueva", contó Jerónimo Maté, en base a que esta competencia tiene como característica principal que hasta el día de descanso representa -en los puntos- una fecha para el Campeonato Argentino de Navegación (CANAV), y desde el día de descanso en adelante se constituye como la segunda fecha del torneo, más allá que las premiaciones se haga en base a la totalidad del desempeño de cada tripulación.

Joaquín Debeljuh dijo que esa fatídica Etapa 3 también le ocasionó algunos problemas porque tanta agua y tanto barro "generaron una pequeña falla producto de los cables mojados. Eso me hizo perder algo de tiempo, pero a la mayoría le pasó algo parecido. En definitiva estamos sextos en la general, quedan 4 etapas y a partir de mañana voy a salir a dejar todo. La moto está nueva y yo me siento muy bien, muy descansado. Creo que hay que cambiar el chip porque si bien la carrera sigue, pensando en el campeonato, el domingo terminó una fecha y mañana (por hoy) empieza otra totalmente nueva".

La ciudad rodante del South American Rally Race llegó a Chilecito y pudo descansar aunque el clima siguió siendo una preocupación. Luego de un lunes relajado, en la madrugada de hoy la caravana de aventureros partió hacia las arenas blancas de Fiambalá. Sin dudas el sector más temido de la competencia.

"Creo que queda la parte más dura y de mayor navegación, Catamarca, Fiambalá, la carrera es larga y todavía queda mucho por recorrer, hay que llegar a la meta y si se puede lograr un mejor puesto. Mañana (por hoy) es la etapa maratón, luego trataremos de dejar todo para quedar en la mejor posición posible", explicó Debeljuh, en referencia que cuando hoy terminen de recorrer los 314 kilómetros de carrera deberán reparar sus máquinas los propios corredores, sin ayuda de ningún equipo y alistarse para partir de mañana afrontar la Etapa 5, entre Fiambalá y Belén, con una extensión de 332 kilómetros.

El jueves los protagonistas irán de Belén a Santa María debiendo completar 262 kilómetros; previo a los 144 kilómetros del viernes 14, en un rulo en Santa María, donde se dará por concluida esta primera edición de la carrera más difícil de América.

"Hasta ahora venimos haciendo una buena carrera", exclamó confiado Joaquín Debeljuh a PRIMERA PLANA, que junto a sus familiares y a su mecánico, Pablo Pucci tenían ya todo listo para la segunda parte.

"La carrera es especular, muy buena. Para nosotros es importante desde mañana hacer una carrera perfecta para poder pelear un puesto importante de lo que sería la segunda fecha del CANAV", cerró Jerónimo Maté, mientras caminaba hacia el briefing con Hugo Goya, en tanto el bestial Pampa descansaba del duro trajín de la primera parte.