UN JOVEN DE 33 AÑOS ES LA TERCERA PERSONA ESTAFADA CON EL CUENTO DE LA AYUDA DE ANSES

06.05.2020


El muchacho cayó en el engaño y operó una tarjeta de débito en un cajero de la red Banelco para girarle un crédito por 65 mil pesos al estafador.


En Pergamino la tercera víctima conocida de las estafas con el cuento del beneficio de Anses ha sido un joven de 33 años que vive en Larrea al 500.

La llamada fue minutos después de las 14:30 y del otro lado de la línea le habló un hombre; quien se le dirigió con mucho convencimiento.

El muchacho cayó en el engaño de un sujeto; quien se presentó como funcionario de la Administración Nacional de Seguridad Social.

Al igual que en los otros dos episodios denunciados en dependencias policiales y los que no han logrado consumar la defraudación: el estafador anunció que había sido seleccionado para percibir los diez mil pesos que otorga el gobierno a través del programa Ingreso Familiar de Emergencia -IFE-.

La voz masculina en todo momento mantenía la llamada y con todo tipo de argumentos insistentes logró convencerlo de acudir con una tarjeta de débito a una sucursal bancaria que perteneciera a la red de cajeros automáticos Banelco.

La víctima cayó en el engaño y concurrió a dos entidades bancarias porque verdaderamente creyó que le iba a transferir los diez mil pesos.

Así fue como concurrió al Banco Francés y luego al Banco Macro de avenida Juan B. Justo sin cortar la llamada de este estafador que simulaba ser funcionario de Anses.

Al operar en el cajero colocó la clave numérica que le brindó el sujeto con lo que adquirió un crédito que fue transferido a una cuenta desconocida.

Al realizar la denuncia policial en la Comisaría Primera aportó los tickets de las distintas transacciones y operaciones en el cajero automático.

El fiscal Pablo Santamarina a través de la instructora judicial Geraldine Casco requirieron a los investigadores policiales que realizaran los primeros relevamientos en base al testimonio de la víctima y la evidencia de los movimientos bancarios aportados por el joven.
FUENTE: EL TIEMPO